Clases semanales de dibujo y pintura

Un rincón creativo para desconectar del ruido y volver al papel

Clases de arte para todas las edades, en un espacio tranquilo, luminoso y lleno de materiales que te invitan a crear.
Una hora y media sin pantallas. Tu cerebro lo va a celebrar.

49€/mes – 4 clases al mes (1 clase a la semana de 90 min)
Material incluido excepto óleo y lienzos
Matrícula gratuita para los primeros 40 alumnos

Horarios

Infantil (6 – 11 años) y Juvenil (12-16 años)
Según disponibilidad
de Lunes a Viernes de 16:30 a 18:00 y de 18:00 a 19:30
Adultos
Según disponibilidad
de Lunes a Viernes de 19:30 a 21:00

Los más peques

Infantil (6 a 11 años)

La generación que viene detrás es brillante. Pero también es la primera que ha crecido sin saber lo que es aburrirse sin una pantalla delante.

Si todo lo que hacen ocurre en una tablet, una app o un vídeo, ¿cuándo ejercitan la imaginación que no ofrece ningún algoritmo?

Aquí es donde el arte vuelve a tener sentido.

En Trueno Azul pasarán 90 minutos lejos de pantallas y cerca de materiales que les permitan reconectar con la magia de crear algo con sus propias manos. 

Temario definido para que no se aburran.

Desarrollaremos un tema por mes, combinando en cada clase una pequeña introducción teórica con ejercicios prácticos guiados utilizando diferentes materiales. La última parte de la clase la dejamos para que hagan bocetos relacionados con el tema del mes para afianzar los conocimientos adquiridos.

De esta manera, podremos introducir bases teóricas sin que se aburran y darles las herramientas para que puedan crear sus propias obras.

Fomentando el pensamiento creativo

Juvenil (12 a 16 años)

Cuando un chaval de 12 años pasa 90 minutos creando sin distracciones, sucede algo que las pantallas no pueden replicar:
se escucha, se calma y se descubre.

Además, tanto si les gusta el anime como el hiperrealismo, aquí tienen su hueco.

¿Qué van a aprender?

En las clases trabajamos los fundamentos de una forma clara y accesible. 
Empezamos con encaje, forma, proporción y luz, partiendo de láminas de referencia y a través de bocetos que ayudan a soltar la mano y a perder el miedo al papel.
Las explicaciones se adaptan a cada edad, igual que las técnicas que usamos.
Las láminas de referencia sirven para analizar y los materiales están siempre al alcance para que puedan probarlo todo: acuarela, gouache, rotuladores, plumilla, pastel…

A partir de ahí empieza la exploración creativa real.
Trabajamos la reinterpretación, la composición y el desarrollo de un estilo personal, siempre con acompañamiento cercano y correcciones que suman, no que bloquean.

Cuando las bases están asentadas, cada alumno puede embarcarse en proyectos libres que conectan con lo que realmente quiere crear. Aquí la creatividad no se fuerza: se acompaña, se cuida y se deja crecer.

La generación nativa digital necesita redescubrir el lápiz

No para dibujar perfecto.
Para pensar, analizar, inventar, observar y expresarse.

El arte como refugio frente al ruido digital

Adultos

Vivimos rodeados de pantallas, notificaciones, mensajes y estímulos que no paran.
Y entre todo ese ruido… ¿cuándo respira tu cabeza?

Dibujar es una forma sencilla —y casi olvidada— de volver al silencio.

No importa si vienes para retomar un hobby perdido, depurar tu técnica o simplemente para relajarte y encontrar ese ratito en el que nadie te moleste.

¿Qué te podemos ofrecer?

Flexibilidad total: elije lo que más te apetezca crear. 

Exploración técnica: utiliza el material que quieras, aquí te guiamos.

Aquí vienes a observar, a practicar, a equivocarte  y a mejorar con acompañamiento real.
No hace falta experiencia previa.
Hace falta querer regalarte tiempo lento, del que casi nunca encontramos.

Cada clase es un pequeño paréntesis en medio de la semana:
calma, materiales, explicaciones claras, ambiente amable y cero pantallas.

Tu cerebro lo agradece. Tus manos también.

Vuelve al papel

Entre el trabajo, las obligaciones y el scroll infinito, se nos olvida que crear también es una forma de descansar.

Volver al papel es volver a pensar despacio.
Volver al trazo es volver a ti.